sábado, 24 de noviembre de 2007

VERGUENZA, RABIA, TRISTEZA






Tristeza la cantidad de mujeres que sufren violencia intrafamiliar. Podrìamos pensar que son cosas que suceden en paìses tercermundistas, o de religiòn musulmana, donde una muchacha que ha sido violada, es luego azotada 200 veces y metida presa.


El abuso contra las mujeres en el mundo, es ya un asunto de salud pùblica, de dignidad, de verguenza ajena, la cual deberìan -y lo hacen muchos-sentir tambièn los hombres. Sin embargo en algùnos lugares muy cercanos a nosotros, los diputados por ejemplo, sabiendo muy bièn como està la situaciòn, se hacen de la vista gorda, ponen a dormir las leyes que si no van a acabar con el problema, si podràn al menos dar a las autoridades (algùnas tambièn durmiendo el sueño de los justos) y a las mujeres, armas legales para proceder en serio, para ayudar de verdad- con el corazòn y con la fuerza - a terminar con este flagelo.


Cada vez que veo en las noticias casos de este tipo, a veces cercanos, otras en paìses que no pensarìamos que sucediese, se siente la impotencia y la desespeeraciòn que nos da a los seres pensantes y sensibles el no poder hacer nada.


Es necesario concientizarse. Que las autoridades se tomen este asunto en serio, especialmente para lo presente, para lo que sucede hoy o mañana, par atajar a esos barbajanes que con la excusa del alcohol, de la droga, de la falta de trabajo y oportunidades, toman a sus mujeres y a sus hijas como pera de boxeo.


Vemos a diario lo que pasa con las mujeres inmigrantes, no solo en Europa por ejemplo con los marroquiès u otras nacionalidades, sino con mexicanas en Estados Unidos que son amenazadas por sus parejas por la falta de documentos... cuestiòn que al menos en ese paìs, ya no es òbice para que la mujer, aùn siendo indocumentada, denuncie sin que por èllo vaya a ser deportada.

Hay algo que debemos hacer las mujeres YA con nuestros hijos y nietos. Enseñarles desde pequeñitos que niños y niñas son iguales. Acostumbrarlos a que compartan los quehaceres domèsticos con sus hermanas y su madre. No continuar con esa educaciòn terrible, absurda y que da como consecuencia lo que vemos a diario....hija, sìrvele a tu hermano que tiene hambre. Si vas a salir, que te acompañe tu hermano...Cuando tu papà no està, tù hermano es el hombre de la casa, y tonterìas similares....O la madre que dice a la hija que llega golpeada por el marido...esa es tu cruz. En algùna ocasiòn me contaron que una señora dijo a su hija: Eso es al principio, despuès èl se cansa, se va haciendo viejo...(O sea, aguanta unos 20 años...no es para siempre)...¿ ?


YA MUJERES...NO ES SOLO QUEJARSE Y SENTIRSE VICTIMA, HAY QUE TOMAR ACCIONES. TRATEMOS DE QUE LAS FUTURAS GENERACIONES TENGAN OTRAS POSIBILIDADES DE VIDA. Y POR FAVOR....DENUNCIEN...!!!


Sin embargo...yò opino...


QUE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES, NO ES MAS QUE LA FRUSTRACION DEL HOMBRE ANTE LA REALIDAD DE QUE SU PREPONDERANCIA DE SIGLOS, BASADA MAS EN LA FUERZA QUE EN LA RAZÒN, ESTÀ POR FINALIZAR.